viernes, 10 de marzo de 2023

Gris e inactivo


Esta mañana el sol se quedó dormido,
el cielo sanjuanero estuvo oscuro y frío,
cual sombra de un océano extinto
que embebía lentamente el lluvioso rocío.
La majestuosidad de Los Morros procuraba la gloria,
pero se rendía ante el albor melancólico y anodino.
Intenté llevar luz con mi franela fluorescente
y mis dorados audífonos, pero no fueron suficientes
los colores y canciones para hacer la convocatoria.
Las calles solas, fúnebres, sin voces ni testigos.
¿Dónde estaban las aves y las personas
en este amanecer gris e inactivo?

Aly Davis Pérez
10 de marzo, 2023

viernes, 30 de septiembre de 2022

Arcoíris Sanjuanero


Desde la aureola de San Juan bendito
emergió una colorida refracción entre los nimbos,
matices que revelaron el brillo de un sol escondido,
cuando las luces le dieron un abrazo al espeso rocío.
Muchos se emocionaron por el espectáculo gratuito
que la madre naturaleza ofreció a todo el pueblito,
y rodaron por Facebook e Instagram varias foticos
que inmortalizaron la composición de tonos cristalinos.
Los Morros y yo no lo vimos,
estábamos arropados y dormidos.

30 de septiembre, 2022

viernes, 23 de septiembre de 2022

Palmeras


Aunque rayos y lluvias inesperadas
azoten nuestras cavernas y nostalgias,
no laceren nuestros pies ni esperanzas.
Seamos flexibles como las palmeras,
se doblan y agachan sus cabezas,
pero soportan las tormentas.

23 de septiembre, 2022

martes, 4 de mayo de 2021

Muerte




Así es la muerte:
tan sorpresiva, tan inminente,
se asoma en días inesperados,
nos da su letal abrazo.
Y me pregunto
¿De qué color es la muerte?
¿Cuánto duele morir?
¿Cuál es el precio del viaje sin equipaje?
Y acá quedamos
los que también tenemos fecha de caducidad,
sellados en el silencio de la noche,
en los aromas danzantes del aire,
en las ínfimas partículas del mar.
Fuertes y vulnerables,
podemos con todo,
y todo nos derriba también.
Frágiles valientes,
recordemos que la muerte siempre viene.
Somos y seguiremos siendo
olas que sucumben en las orillas,
efímeras aves que se dirigen al vuelo,
a la mudanza hacia el misterio
que nos abraza de paz infinita
y nos hace eternos en los recuerdos.

4 de mayo, 2021

jueves, 18 de marzo de 2021

Afortunado


Por estos días me han abrumado casos de personas que he conocido y se han contagiado de COVID-19, como un par de vecinas o el Dr. Carlos Lucena, que se encuentra muy complicado; algunas otras han fallecido, como la Dra. Elsy Gómez, cardióloga que me trató cuando el alcohol y el cigarrillo causaban estragos en mí, y mi obesidad empezó a ser mórbida. Así como ellos, muchas personas, sin importar su clase social, condición económica o profesión, han sido víctimas de este mal que continúa haciendo de las suyas en todo el mundo.

Y así, AFORTUNADO es la palabra que se ha instalado en mi mente por estos días, cuando voy corriendo por las calles del pueblo en el que vivo, inhalando y exhalando vigorosamente, sintiendo mis pulmones rindiendo al máximo, sintiendo la sangre fluir por mis venas.

AFORTUNADO es la sensación que me invade después de terminar una sesión de yoga, cuando mi ánimo y mi energía son insuperables. O cuando apago los audífonos que suelen acompañarme y abro los ojos luego de alguna meditación guiada en las voces de mis yoguis favoritos: Xuan Lan y Baruc Acosta; y es inevitable sentirme humildemente agradecido al conectarme nuevamente con la realidad exterior.

AFORTUNADO porque el COVID-19, a pesar de todas las desgracias que ha generado en la humanidad, ha traído cosas positivas para mi vida: me ha llevado a despertar un proceso sanador de interiorización que era desconocido para mí, a modificar los malos hábitos que hacían de mi vida un infierno, a ser consciente de aquello que es o no es saludable, a reconocer y controlar la ansiedad, y a sentirme en paz.

AFORTUNADO porque a pesar de no tener ni donde caer muerto, materialmente hablando, me invade una sensación de bien-estar inmejorable. Y justamente allí, denoto la importancia del autocuidado, de la responsabilidad que cada uno debe asumir por su salud y por su vida. Y justamente allí, me siento privilegiado por no estar aún en el grupo de personas contagiadas, que se complican con este mal, que están entre la vida y la muerte, o que desafortunadamente ya no están.

Y así, me concentro en inhalar la pureza del bienestar y en exhalar las impurezas que no necesito y pueden causarme malestar.

AFORTUNADO… PRIVILEGIADO… BENDECIDO…

¡Namasté!

viernes, 23 de octubre de 2020

Camino a la muerte



Ciertamente, el camino a la muerte no siempre es sencillo ni rápido. Muchas veces desde la ceguera, no somos conscientes de la importancia de un estilo de vida saludable, incluso llegamos a ser tan extremistas y decimos que nos cuidemos o no, todos moriremos, sin pensar que somos responsables en añadir calidad de vida a los años que nos quedan por delante.

Pero somos unos putos egoístas, el libre albedrío es un arma de doble filo que nos lastima a nosotros mismos, porque nuestra cotidianidad suele estar contaminada por los hábitos más perjudiciales para nuestro cuerpo, pareciera no importarnos, o peor aún lo ignoramos; y allí seguimos sentados y acostados sobre el sedentarismo, fumando, ingiriendo alcohol, comiendo cualquier porquería: grasas, harinas, azúcar, sal…, dejando a un lado los nutrientes de las frutas y vegetales, buscando excusas para no hacer algún ejercicio físico. Así, la escritora estadounidense Sherry Argov, explica que es más fácil formar hábitos malos que buenos, porque los buenos hábitos requieren un esfuerzo consciente.

En este orden de ideas, la Organización Panamericana de la Salud estima que si cuatro factores de riesgo conductuales fueran eliminados (lo cual es posible, ya que son comportamientos modificables) como son el consumo nocivo de alcohol, el sedentarismo, el tabaquismo y los hábitos inadecuados de alimentación, se podría prevenir el 80% de las cardiopatías, los accidentes cerebrovasculares y los casos de diabetes de tipo 2 y más del 40% de los cánceres.

Personalmente, los últimos siete meses me he dedicado a practicar hábitos saludables como caminar, correr y hacer yoga, no ha sido nada fácil, he tenido que sacrificar muchas cosas, luchar contra la abstinencia, aprender a gestionar mi tiempo, me he exigido constancia, disciplina…, ahora me arrepiento de no haber empezado antes, porque los beneficios que he conseguido son increíbles: ya la ansiedad no hace estragos conmigo, me siento con mejor ánimo, respiro mejor, tengo un mayor control de mis emociones y de mi cuerpo. Todavía me falta aprender mucho más, y admito que hay días que no quiero ni levantarme de cama por los dolores de piernas, pero al ejercitarme la química cerebral se encarga de generarme sensaciones indescriptibles y me siento lleno de energía.

Ocasionalmente, cuando voy corriendo, me pregunto: ¿por qué lo haces, Chin? Y me respondo: por todos los años que me maltraté a mí mismo con malos hábitos, porque me siento poderoso, porque quiero un sistema inmunológico fuerte para no contagiarme de coronavirus, porque muchas personas enfermas están postradas en una cama y no pueden ni moverse, yo aún puedo y quiero hacerlo, y eso me hace sentir privilegiado y bendecido. Además, no es mi deseo ser una carga para mis familiares, pienso en el hecho de enfermar y que alguien tenga que limpiarme el culo porque yo no pueda hacerlo y, definitivamente, eso me impulsa a seguir adoptando un estilo de vida saludable.


“Si alguien busca la salud, pregúntale si está dispuesto a evitar las causas de la enfermedad; en caso contrario, abstente de ayudarle”. Sócrates 

viernes, 19 de junio de 2020

Vuela alto

Vuela alto, guerrero, 
no tengas miedo,
no te canses de volar,
porque naciste
para expandir tus alas
como ave de alma libre.
Vuela alto
porque hoy y siempre
el cielo te bendice.

Aly Davis Pérez
19 de junio, 2020

jueves, 18 de junio de 2020

Tu recuerdo es presencia...

Tu recuerdo es presencia 
de calor, luz y color 
que me da alivio en los días
más oscuros y fríos. 
Agradezco a la vida
por haberte puesto 
en mi camino.

Aly Davis Pérez
18 de junio, 2020

jueves, 13 de febrero de 2020

Leerme a mí mismo: Una extraña gratificación

Un hecho que me resulta por demás gratificante es encontrarme con algo que olvidé que había escrito y leerlo se me hace agradable, independientemente de si se trata de algo triste o alegre. En esa lectura de aquello que olvidé suelo recordar el o los motivos que me llevaron a escribir, se asemeja a verme al espejo y sonreírme a mí mismo, cosa que rara vez hago. Pero no es cuestión de egocentrismo, esa extraña gratificación que obtengo al leerme a mí mismo llega a sorprenderme, porque la mayoría de las veces, renegando de mí mismo, borro las cosas que he escrito en el pasado, es algo que evito al igual que ver mi reflejo en los espejos.

Aly Davis Pérez
13 de febrero, 2020

sábado, 18 de enero de 2020

Sentido escritural


Cuando escribo
dejo de sentirme esa cosa insignificante
que normalmente soy.
Con las letras le inyecto fantasía
a mi realidad,
me reinvento y me redescubro.
Escribir le da sentido
a esto de ser y estar
en el mundo.

Aly Davis Pérez
18 de enero, 2020

jueves, 16 de enero de 2020

Pasiones surrealistas


Como si se tratara de Picasso, 
Dalí o Khalo, 
usted desata pasiones surrealistas 
cuando inconscientemente sugiere 
maneras creativas de amarnos. 
A la cama le nacen alas 
y nuestros cuerpos son abstractos 
que fusionan aguas y fuegos, 
todo ese erotismo 
del cielo y el infierno. 

Aly Davis Pérez 
16 de enero, 2020 
Imagen: « Los hombres que no saben nada» de Max Ernst (1923). Recuperada el 16/01/20, de: https://www.culturagenial.com/es/surrealismo/

viernes, 10 de enero de 2020

Misterio indescifrable


A veces veo a las personas 
como un misterio indescifrable
al que no pertenezco.
No me siento mejor ni peor,
solamente ajeno.
Pocas me resultan admirables,
pero muchas se me hacen repudiables.

Aly Davis Pérez
10 de enero, 2020

domingo, 5 de enero de 2020

Personas que se escurren


Uno termina aprendiendo que hay personas 
a las que podemos querer demasiado, 
pero por más que intentemos 
mantenerlas a nuestro lado 
son como el agua que, 
simplemente, 
se escurre de las manos 
sin poder evitarlo. 

Aly Davis Pérez
5 de enero, 2020

miércoles, 1 de enero de 2020

Microcuento: Propósitos Fantasmas


Emulando a los Fantasmas de Dickens, aparecieron los Propósitos del Año Pasado recordándole su procrastinación y desidia. Le advirtieron que no se propusiera aquello que se convertiría en ilusiones vencidas durante los siguientes 365 días.

Autor: Aly Davis Pérez

martes, 31 de diciembre de 2019

Año viejo/nuevo

Año viejo,
año nuevo: 
tan solo invenciones. 
El tiempo es un continuum indivisible,
no conoce de relojes ni calendarios,
no se subyuga a expresiones socioculturales,
no ofrece dádivas a sueños
y proyectos humanos. 

Aly Davis Pérez
31 de diciembre, 2019

martes, 24 de diciembre de 2019

Carol of the Bells

Bailas la magia de la Navidad 
con las luces de un villancico clásico, 
desplazándote por la hojarasca 
de un bosque de esperanzas, 
te acompaña el ostinato del piano, 
los violines y los cellos; 
se te ve con un aire lejano, 
impasiblemente concentrado, 
dando giros en el cielo 
con la cadencia de Carol of the Bells, 
mas la música pareciera emerger 
de la profundidad de tu ser, 
atendiendo a la armonía 
del equilibrio, 
haciendo honor a la emoción 
que te apellida: Alegría. 

En la soledad de un escenario 
que prescinde de público, 
hay un encuentro contigo mismo, 
lo has logrado: 
escuchar tus propios aplausos, 
y sigues danzando, 
ya no importa seguir los pasos, 
te has congraciado 
con el desiderátum 
de ese arduo compás 
de sentirse humano 
con la melodía de la paz.

Aly Davis Pérez
24 de diciembre, 2019

lunes, 23 de diciembre de 2019

Microcuento: Villancicos entre barrotes

En Nochebuena solían escucharse las melodías emitidas desde una caja de goma de mascar como instrumento musical que improvisaba el viejo Simón. Con «Noche de Paz», «Los Peces en el Río» y «Feliz Navidad» ahuyentaba el triste silencio que moraba en aquella prisión.

Autor: Aly Davis Pérez

Microcuento: Rosa de los vientos

Aquella noche, a la rosa de los vientos de la brújula se le borraron los rumbos; y ahí, en medio de ese mar inmensamente oscuro, el navegante se sintió mínimo y con una vacilante sensación de no estar en ningún sitio.

Autor: Aly Davis Pérez



Microcuento: Alzheimer

Vagando por las calles de la ciudad, se le veía como si no se dirigiera a ningún sitio. Los puntos cardinales desaparecían de su mapa cognitivo, lo cual se hacía más latente a medida que sus neuronas cerebrales eran destruidas por el Alzheimer.

Autor: Aly Davis Pérez


Microcuento: Ciudad de cristal


Paseando sin rumbo por Nueva York, tuvo la sensación de no estar en ningún sitio, así que decidió escribir un libro sobre una ciudad de cristal decorada con múltiples molinos que alteraban el discurso narrativo entre identidades y arquetipos en los que se vio perdido.


Autor: Aly Davis Pérez